Sucesos
Un hombre ató a su esposa a una silla en el sótano para ver fútbol en paz. Ahora enfrenta hasta 10 años de prisión
La historia que se volvió viral en los medios mundiales en octubre de 2026 suena como la trama de una comedia absurda: un hombre fue acusado de atar a su esposa a una silla en el sótano para poder ver un partido de fútbol en paz. Sin embargo, detrás de los titulares virales se esconde una dura realidad legal: Terry Ward, de 64 años y residente de Richmond (Virginia), se enfrenta a cargos por un delito grave que podría enviarlo a prisión por hasta 10 años.
Lo que dice el informe policial
En la noche del 11 de octubre de 2026, la policía de Richmond acudió a una llamada por un conflicto doméstico en una casa de Maplewood Avenue. Según extractos de la denuncia penal revisados por la cadena local WTVR, la situación se desarrolló de la siguiente manera:
- La esposa declaró a los oficiales que su marido la había atado con cinta adhesiva a una silla y la había dejado en el sótano durante unos 30 o 45 minutos.
- Un oficial documentó personalmente las marcas y restos de cinta adhesiva en ambas muñecas de la mujer.
- Según el informe, el propio Ward, de 64 años, admitió ante los oficiales que había atado a su esposa y la había encerrado en el sótano.
El fútbol como motivo: ¿hecho o especulación de los medios?
El detalle más debatido del caso es el motivo. Muchos medios, citando fuentes locales, difundieron la versión de que Ward hizo esto exclusivamente para ver un partido de la NFL sin interrupciones.
Sin embargo, aquí hay un matiz crucial. La policía no ha confirmado oficialmente que el fútbol fuera la única o principal razón de la violencia. En la parte citada de la denuncia penal, este motivo no se menciona explícitamente. Por lo tanto, "ver el fútbol" sigue siendo un contexto presunto difundido por los medios, y no un hecho legalmente establecido que el tribunal haya reconocido.
¿Por qué es "secuestro" si no la sacaron de la casa?
El término abduction (secuestro o privación ilegal de libertad) que figura en el caso confunde a muchos lectores. Parece ilógico llamar secuestro a retener a alguien en su propia casa.
Sin embargo, el § 18.2-47 del Código de Virginia ofrece una definición clara: la retención ilegal de una persona mediante el uso de la fuerza, amenazas o engaño con la intención de privarla de su libertad personal se califica como abduction. La ley establece explícitamente que, en este contexto, los términos abduction y kidnapping son sinónimos. Para presentar este cargo, no es necesario transportar a la víctima a través de las fronteras estatales o retenerla durante días. Basta con el simple hecho de restringir violentamente la libertad, incluso si ocurrió en el sótano de la propia casa.
A qué se enfrenta el acusado
Terry Ward enfrenta dos cargos, cada uno de los cuales conlleva graves consecuencias en caso de ser declarado culpable:
- Privación ilegal de libertad (Abduction). Se califica como un delito grave de clase 5 (Class 5 felony). Pena: de 1 a 10 años de prisión (o, a discreción del tribunal, hasta 12 meses en una cárcel local y una multa de hasta $2,500).
- Agresión a un miembro de la familia (Assault and battery against a family member). Se califica como un delito menor de clase 1 (Class 1 misdemeanor). Pena: hasta 12 meses de prisión y/o una multa de hasta $2,500.
Estado actual del caso
Tras su arresto, Ward fue liberado bajo una fianza de $20,000. Las condiciones de liberación son extremadamente estrictas: prohibición total de contactar a su esposa, obligación de mantenerse a una distancia de al menos 1,000 pies (unos 300 metros) de la casa, prohibición de poseer armas de fuego y pruebas obligatorias de alcohol y drogas.
La próxima audiencia en el Tribunal de Relaciones Domésticas y de Menores de Richmond está programada para el 10 de noviembre de 2026. Es importante recordar que, en esta etapa, todos los cargos son solo suposiciones de la fiscalía, y el acusado se presume inocente hasta que su culpabilidad sea probada en un tribunal.
La historia viral del "fanático del fútbol" resultó ser solo la punta del iceberg. En el centro de la atención del tribunal se encuentra un caso grave de violencia doméstica, donde el derecho a la libertad personal, garantizado por la ley de Virginia, entra en un duro conflicto con las acciones del acusado.